El escándalo del diésel: la legitimidad de la acción colectiva contra Volkswagen y cómo participar en el próximo juicio
Ah, Volkswagen y el diésel... Si este nombre no te hace levantar los ojos al cielo a principios de 2025, es que has vivido en una cueva o has comprado un SUV eléctrico esperando que Mercedes-Benz, BMW o incluso Peugeot no te recuerden que, sí, el escándalo sigue ahí, acechando como una mala hierba. Ocho años de la saga del Dieselgate envenenan la vida de los automovilistas y alimentan los discursos judiciales. Y aquí estamos, en Francia – no la patria de la reactividad, hay que decirlo –, la justicia finalmente abre la puerta a una acción colectiva contra el gigante alemán Volkswagen y su alegre banda: Audi, Skoda, Seat, sin olvidar a Porsche que, mientras tanto, sigue actuando como ricos herederos. Por fin, una luz de esperanza para cientos de miles de propietarios engañados, que quizás puedan considerar que su (no) indemnización tome forma en un tribunal.
La acción colectiva contra Volkswagen: una patada en el hormiguero judicial
Para aquellos que han seguido el culebrón – sí, suena un poco « Dallas » de la mecánica – recordemos que desde 2016 la CLCV, la asociación francesa querida por los consumidores, ha estado dando la voz de alarma contra Volkswagen. El jueves 27 de marzo pasado, el tribunal de Soissons finalmente declaró admisible esta acción colectiva. Tras nueve años de batalla, no es un triunfo, pero es un primer golpe de martillo en el cuero grueso de los dirigentes del gigante alemán. Un total de 11 millones de vehículos en todo el mundo, bajo diferentes marcas del grupo, están en la mira. Volkswagen, Audi, Skoda, Seat, Porsche – todos están ahí –, acusados de haber manipulado los motores diésel con un software capaz de ignorar las reglas medioambientales. ¿El resultado? Algunos motores emitían hasta 40 veces más partículas contaminantes que el límite permitido. Un golpe bajo al planeta, pero también a los bolsillos de los automovilistas, privados de una reparación justa.
A nivel internacional, ya se han pagado más de 30 mil millones de euros en compensaciones, principalmente en los Estados Unidos, donde la justicia no se toma a broma. En Francia, hasta ahora, nada, excepto una creciente irritación, del tipo “¿se están riendo de nosotros?”. Esta admisibilidad es un pequeño triunfo francés, aunque, cuidado, solo es la puerta de entrada. La verdadera batalla se libra en el fondo, sobre el reconocimiento de la responsabilidad del grupo.
Años de procedimiento para un Audi, un Seat o un Skoda en el garaje
Si bien el camino hacia la victoria sigue siendo largo, el tribunal no cedió a los argumentos de Volkswagen, que afirmaba, entre otras cosas, que el caso estaba prescrito o que solo ciertas empresas del grupo estaban involucradas. En resumen: Volkswagen, Audi, Skoda y Seat están todos en el mismo saco, en Villers-Cotterêts como en cualquier otro lugar. Esta decisión abre por lo tanto la puerta a una potencial indemnización para miles de propietarios franceses, pero no antes de un maratón judicial que podría durar varios años.
Jean-Yves Mano, presidente de la CLCV, recomienda a las víctimas no precipitase: nada de inscripciones milagrosas o de trámites frenéticos. Será a las propias marcas identificar y contactar a sus clientes para compensarlos, una vez que el juez haya decidido sobre el fondo y fijado los montos. Puedes cruzar los dedos, pero como en todo buen juicio, prepárate para que la paciencia sea esencial.
Volkswagen y sus aliados negocian o anuncian apelación
Del lado del fabricante, es la misma cantinela: una parte lamentable interpretada a la perfección. Volkswagen Francia insiste en que se trata de “una decisión aislada y no definitiva”, y que el grupo “se reserva el derecho de apelar”. Además, afirman contudentemente que los consumidores franceses no han sufrido ningún perjuicio, y que tienen la intención de demostrarlo ante el tribunal. Si habías imaginado que Porsche, Seat, Skoda o Audi iban a colapsar en este culebrón jurídico, piénsalo de nuevo. Están volviendo a poner en marcha la maquinaria de defensa, más sólida que un motor diésel de los años 90.
Además, esta defensa no sorprende a nadie. Durante nueve años, los tribunales franceses han rechazado regularmente las iniciativas legales, pero hoy algo ha cambiado. La opinión pública se calienta, los propietarios empiezan a impacientarse y ahora una resolución judicial podría cambiar las cosas para todos aquellos que se han sentido engañados por Renault, Peugeot, Citroën, pero también por Mercedes-Benz o BMW, que de cerca o de lejos, observan esta saga con una especie de satisfacción burlona.
Cómo participar en el próximo juicio y no quedarse al margen
Entonces, si formas parte de esos afortunados (?) propietarios — digamos casi 800,000 personas afectadas en Francia — ¿qué hacer ahora? Simple: paciencia y vigilancia. No te apresures a la primera oferta tentadora, especialmente aquellas que quisieran que pagues para presentar una denuncia. La CLCV aconseja firmemente esperar las comunicaciones oficiales de las marcas. De hecho, será el juez quien también determine las sanciones a aplicar y el monto de la indemnización. No estamos en un concurso de circunstancias, sino en un tira y afloja judicial. Así que espera tranquilamente tu invitación para unirte a esta acción colectiva sin precipitación ni estrés innecesario.
Y aunque sea tentador quejarse de todo este lío, no olvidemos que este culebrón de diéseles trucados sigue enfureciendo incluso en 2025, prueba de que en el mundo del automóvil, ya sea Volkswagen, Audi, Porsche, Seat, Skoda, o incluso nuestros queridos franceses Renault, Peugeot, Citroën, el motor de la «honestidad» aún está por inventar.
Para aquellos que quieran profundizar más, este escándalo ha dejado huellas profundas en el lado de los motores diésel, como hemos visto con otras marcas alemanas o francesas. Entonces, entre la electrificación galopante propuesta por Stellantis o los debates interminables sobre “¿es aún recomendable optar por un diésel en 2025?”, el debate sigue siendo tan candente como los gases de escape truculentos que Volkswagen se había divertido en disfrazar. Queda por ver si esta acción colectiva permitirá finalmente transformar esta farsa en compensaciones concretas.
Fuente: www.capital.fr
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Ce scandale me déçoit vraiment, j'espère que justice sera faite pour tous les propriétaires.
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C'est bien que la justice commence à agir contre Volkswagen. On espère enfin une vraie réparation.
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